Sirja Gena homenajeó al gran Bikila
en el maratón de Roma
La leyenda etíope Abebe Bikila siempre vigente en el corazón de los atletas profesionales.
- Los amantes del atletismo jamás olvidarán al fallecido en 1973 al corredor etíope Abebe Bikila que se convirtió en una leyenda del deporte al ganar el maratón de los Juegos Olímpicos de Roma 1960 en dos horas; quince minutos y dieciséis segundos a pesar de haber competido descalzo, algo que no le impidió batir el récord mundial de entonces.
Cuatro años después, cuando se reestablecía de una operación de apéndice y tras firmar un contrato con una marca de calzado, Bikila también conquistó la medalla de oro en los Juegos de Tokio 1964 al completar los 42 kilómetros en dos horas; doce minutos y once segundos con las que mejoró la plusmarca internacional.
Esta doble proeza quedó grabada en los corazones de millones de corredores inclusive en el de su compatriota, Sirja Gena, que le rindió un emotivo homenaje cuando se adjudicó el Maratón de Roma al cruzar la meta descalzo y sin medias tal como lo hizo el gran Bikila hace casi medio siglo.
Como una demostración de los progresos alcanzados en estas últimas dos décadas en materia de pruebas de larga distancia, Gena se impuso al cronometrar 2 horas; 8 minutos y 39 segundos, casi siete minutos que el récord establecido en 1960 pero a cuatro minutos y medio de la actual plusmarca de 2m03m59s registrada por su compatriota Haile Gebrselassie en las calles alemana de Berlín.
En forma sorpresiva, cuando le restaban quinientos metros para el arco de llegada frente al Coliseo romano, se quitó las zapatillas para trotar descalzo como Bikila lo hiciera lo largo de todo el recorrido.
El podio lo completaron los keniatas Benson Barus -poseedor del récord del circuito con 2h08m33s- y Nixon Machichim, quienes señalaron 2h09m00s y 2h09m08s respectivamente.